El presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), Tito López, participó en la conferencia denominada «La gerencia en el contexto venezolano actual», realizada en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) dónde ofreció la hoja de ruta de la manufactura nacional de cara a las perspectivas 2026, indicando que se necesitan condiciones mínimas para crecer en el complejo entorno venezolano.
“La industria no es un conjunto de cifras; es el sustento de millones de familias”, abrió López, recordando que para lograr un cierre positivo es indispensable crear un entorno que permita invertir, producir y competir en igualdad de condiciones.
En este sentido el dirigente gremial dividió su ponencia en dos bloques. En la primera parte, López presentó datos actualizados de la encuesta coyuntura del segundo trimestre de 2025 donde se destaca lo siguiente:
Crecimiento económico: Tras la contracción de -33,5 % en 2020, la economía muestra rebote sostenido. Se estima un PIB de 5,8 % para 2025, con 102.000 millones USD (aún lejos de los 330.000 millones de 2012-2013). El PIB per cápita alcanza 3.659 USD, mejor que los 3.357 USD de 2024, pero distante de los 11.000 USD de 2012.
Sector petrolero: crece en volumen, pero la caída de precios y la prima de descuento por sanciones limitan ingresos.
Tipo de cambio: brecha superior al 35 % (oficial 231 Bs/$; paralelo >320 Bs/$ con USDT).
Industria manufacturera: +3,3 % acumulado en el primer semestre (+7,7 % primer trimestre; +0,1 % segundo). Capacidad utilizada en 46,1 % (frente al 20 % de 2019-2020).
Obstáculos clave: presión tributaria (52 % de utilidades en impuestos), volatilidad cambiaria, baja demanda, financiamiento limitado (cartera bruta 2.940 millones USD; 2,6 % del PIB) y recaudación no petrolera en caída (-20,1 % enero-octubre 2025 vs. 2024).
“La industria está lista para producir más, pero necesita oxígeno estructural”, resumió López.

Ocho propuestas «La Ruta» de la estabilización a la exportación
En la segunda parte de su presentación, el presidente de Conindustria enumeró ocho ejes de acción inmediata:
Estabilización macroeconómica: coordinación fiscal, monetaria y cambiaria para contener inflación y estabilizar el tipo de cambio. Impacto: proteger poder adquisitivo y atraer inversión.
Simplificación administrativa: digitalizar y reducir trámites como “impuesto invisible”. Acción: coordinar con el Ministerio de Comercio Nacional.
Reforma laboral moderna: actualizar la LOTTT para proteger al trabajador, incentivar formalidad y elevar productividad.
Estímulos fiscales: eliminar “impuesto sobre impuestos”, ampliar plazos de IVA y reactivar el Consejo de Armonización Tributaria. Meta: pacto “ganar-ganar”.
Sustitución competitiva de importaciones: fortalecer producción nacional y combatir contrabando.
Ciencia, tecnología e innovación: retomar LOCTI original, vincular FUNDEI con empresas y conectar laboratorios al Sistema Venezolano de Calidad.
Economía circular: proyecto Coninverde (AL-INVEST Verde UE) ya suma 160 empresas; meta 250 MiPymes sostenibles.
Comercio exterior: operativizar acuerdos, garantizar devolución de IVA exportador y potenciar Ventrade Map (datos de 195 países).
Reglas claras y esperanza activa.López destacó que en estos momentos “la industria no pide privilegios; pide condiciones justas: menos burocracia, estabilidad, reforma laboral, estímulos fiscales, innovación, sostenibilidad y apertura comercial”.
Asimismo, explicó que “mientras haya una máquina encendida, un trabajador en su puesto y un empresario apostando por su tierra, habrá esperanza, porque un país es tan fuerte como sus industrias”.









